Domingo
4 de Mayo de 2025
3 de mayo de 2025
Este es un rincón donde la vida discurre con una armonía inesperada, entre fachadas centenarias, senderos junto al agua y una energía tranquila que se cuela en cada detalle, como si el entorno supiera exactamente cómo quiere ser habitado
Su historia es larga y variada. Desde asentamientos neolíticos y villas romanas en las afueras hasta el presente como localidad de descanso de celebridades, Marlow ha cambiado de rostro varias veces.
Fue mencionada en el Domesday Book, el censo de tierras ordenado por el rey Guillermo el Conquistador en 1086, y en 1227 recibió su carta de mercado de Enrique III, lo que le otorgó oficialmente su estatus de ciudad comercial.Marlow tuvo un papel importante como puerto interior desde tiempos medievales: exportaba lana, madera y grano hacia Londres, aunque las primeras versiones de sus puentes de madera eran precarias y debieron reemplazarse con frecuencia debido al aumento del tránsito (Marlow Town Council).
Según The Telegraph, también fue un centro de atracción para artistas y escritores. Mary Shelley, autora de Frankenstein, vivió allí y finalizó su novela en una de las casas del pueblo, preocupada, según registros históricos, por las condiciones de vida de los trabajadores locales.Esa tradición cultural se prolonga en clave moderna: Marlow es escenario de una serie de crímenes televisivos ambientados en el bucólico entorno local, y de festivales como el Pub in the Park.También es posible hacer el Marlow Circular Walk, una caminata de 10 kilómetros que parte de Higginson Park, atraviesa zonas ribereñas, iglesias y mansiones antes de internarse en los bosques.
La escena comunitaria no se queda atrás. Con eventos durante todo el año, desde festivales culinarios hasta carnavales, pasando por carreras navideñas benéficas, la ciudad mantiene una vida social activa.
Según The Telegraph, entre junio y septiembre se celebran tanto el Marlow Regatta como el Marlow Carnival, ambos con una fuerte participación local. Y en diciembre, la Santa Fun Run, una carrera de disfraces de Papá Noel, acompaña el encendido de las luces navideñas en el centro.Según The Times, circulan rumores sobre la apertura de un cine Everyman, lo que completaría una oferta cultural ya consolidada. Y pese al perfil elegante del lugar, la vida cotidiana mantiene un ritmo apacible: niños en el parque central, paseadores de perros con botas de goma en invierno, y familias que eligen este enclave para criar a sus hijos.