Viernes
3 de Abril de 2026
3 de mayo de 2025
Emiliano Nahuel Penna denunció en la Justicia de Florencio Varela a sus padres por encerrarlo dos veces en clínicas mentales para correrlo de sus firmas y cometer una megaestafa
El joven empresario tenÃa una explicación al respecto. La repetÃa a los especialistas que lo medicaban y a su compañero de habitación, un abogado con un problema de consumo de cocaÃna. A pesar de la situación, el letrado no perdÃa su capacidad de análisis. Escuchó a su compañero, noche tras noche, atento, hasta que concluyó:
Dos meses más tarde, Emiliano salió. No fue sencillo recuperarse del shock; la experiencia casi lo quiebra. Su paso por la clÃnica lo llevó a buscar atención psicológica y psiquiátrica, bajo la que sigue hasta hoy.
Los acusados fueron Carlos y Elba, sus padres. El delito: estafa.
Durante las últimas dos décadas, desde el fin de su adolescencia, Penna creó una serie de empresas dedicadas al negocio de la nafta junto a su hermano mayor, Clemente. Entre ellas, firmas como Rodent, Petrocom, Natcom, y Comcam SRL. Esta última fundada en 2007 en Florencio Varela y dedicada, según declaró Penna mismo, al transporte de combustible para la firma YPF.Poco a poco, las sociedades cambiaron. Con el tiempo, de acuerdo al BoletÃn Oficial, Elba ingresó como gerente al directorio de Comcam. Hasta aquÃ, todo normal, una familia próspera, por lo visto.
En la causa iniciada en la UFI N.º 2 de Florencio Varela, Emiliano Nahuel declaró que habÃa visto algo un poco alarmante en los libros de Comcam en 2019. Denunció que pagaba “importes por combustible para sus camiones que en realidad no recibÃaâ€, asegura la transcripción de su declaración judicial.Emiliano, de acuerdo a su relato, los confrontó al advertir esta presunta maniobra sucia y sus familiares lo enviaron a un psicólogo. En consecuencia, decidió abandonar Comcam, para quedarse con Petrocom.
AsÃ, fue internado en la clÃnica Santa Rosa, un psiquiátrico de la zona de Caballito. Pasó otros dos meses allÃ, para luego salir, dopado, según él mismo, con dosajes altÃsimos. Una psiquiatra ambulatoria lo marcó de cerca tiempo después. El nivel de medicación en la sangre, decÃa él mismo, le impedÃa funcionar de manera normal.
En un momento dado, sigue la transcripción, “sus padres le dijeron que tenÃa que firmar unos papeles para denunciar el extravÃo de los libros contables de la empresa y que, si no lo hacÃa, lo volvÃan a internarâ€. En 2021, lo internaron otra vez. En sÃntesis, su propia familia, según sostiene, lo hizo pasar por loco para tomar el control de la empresa que fundó. El caso, sin embargo, fue archivado el 9 de octubre de 2024 por la fiscalÃa, por una supuesta falta de pruebas: Carlos y Elba Penna nunca fueron citados ni se presentaron en el expediente. Pero el 28 de marzo último, hubo un cambio en el viento. La querella liderada por Monastersky apeló con éxito. La FiscalÃa General de Quilmes, con la firma de Carina Gil, decidió revocar el archivo de la causa y enviarla de vuelta a la UFI N°2 de Florencio Varela, hoy bajo un nuevo fiscal.Esta semana, a un año y medio de su inicio, el fiscal Federico Paduglia motorizó de vuelta el expediente: ordenó el comienzo de las nuevas medidas de prueba y, finalmente, envió las notificaciones a los padres de Penna de sus respectivas imputaciones.
El abogado Monastersky asegura: “El caso de Emiliano Penna me conmocionó. Hace más de dos años que lo acompaño en la búsqueda de justicia. Pero no solo se trata de justicia, sino de que también pueda sanar una persona que denuncia haber sido defraudado económicamente y apartado de sus empresas por su propia familia. Más aún, que con posible complicidad judicial fuera internado en un psiquiátrico en dos oportunidades de manera posiblemente fraudulenta. Sin dudas nos queda una pelea larga, pero vale la pena darla. Las estafas rompen al ser humanoâ€.“En referencia a su personalidad, cuenta con un yo adecuadamente estructurado. Se ha expresado con un vocabulario adecuado, no denotando fallas lógicas ni contradicciones, su discurso es ordenado y coherente, presenta signos de verosimilitud y no se han detectado indicadores de simulación de patologÃa psÃquicaâ€, aseveró. El trauma que le provocó las ordalÃas era evidente. Su principal mecanismo de defensa era la represión.