Viernes
3 de Abril de 2026
16 de marzo de 2025
El corte del suministro eléctrico comenzó el viernes por la noche y se mantuvo durante el sábado. “No hay ni una gota de agua y la comida está empezando a echarse a perder”, manifestó una mujer sobre el calvario que están atravesando
Mientras tanto, los cubanos hacÃan todo lo posible por llevarse bien.
“Uno se acostumbra a las condicionesâ€, dijo a la agencia AFP. “Es como los animales que viven en el desierto: tienen que adaptarse a vivir sin aguaâ€.
“Solo tenemos que adaptarnos y esperar al gobierno... para resolver el problemaâ€.Adela Alba, de 37 años, es propietaria del establecimiento, que también funciona como tienda de abarrotes.Su generador le permite “mantener un mÃnimo de servicio, porque tenemos que pagar el alquiler y los impuestos a pesar de la situaciónâ€, agregó.
Ariel Mas Castellanos, funcionario de la compañÃa eléctrica en La Habana, dijo a medios locales que el equipo que falló “ha estado en servicio durante muchos años y está envejeciendoâ€.
Las autoridades dijeron el sábado que los circuitos paralelos estaban ayudando a proporcionar energÃa a sectores prioritarios como hospitales y algunos vecindarios.Silvia Torres, de 64 años, residente en la provincia de Las Tunas, en el este de Cuba, se encuentra en una zona beneficiada por los circuitos paralelos.
“Gracias a Dios, nos despertamos con luz... una bendición porque sé que muchas provincias siguen a oscurasâ€, dijo a la AFP por teléfono.“Sin ascensor, sin agua, es horrible. Me siento acorralado, muy molestoâ€, dijo Rubén Borroto, de 69 años, quien tiene que subir siete pisos hasta su apartamento en la capital.
“Incluso si no quieres, esta situación te molestaâ€, dijo Daymi Echenique, de 26 años, y agregó que no ha tenido ni un segundo de luz.“No hay ni una gota de agua y la comida está empezando a echarse a perderâ€, dijo.En febrero, las autoridades suspendieron toda actividad en la isla durante dos dÃas para evitar un apagón generalizado.
“Que Dios nos ayude, este paÃs va de mal en peorâ€, dijo el sábado Xiomara Castellanos, de 82 años, residente en La Habana.
Las barcazas eléctricas turcas flotantes y una serie de generadores apuntalan el sistema eléctrico nacional, pero el embargo estadounidense vigente desde 1962 dificulta la importación de combustible.
(con información de AFP)