Trepado al cielo de su cielo, el pibito que soñó a ojos abiertos en las canchitas del fútbol infantil de Rosario ya es también póster dorado en el Libro Guinness de los Mundiales.
Pero si de Mundiales se trata, el futbolista que ayer se convirtió en el de mayor cantidad de presencias (26, una por delante del alemán Lothar Matthaüss) llegó a su cresta de la ola en la etapa final de su trayectoria.
Es decir: brilló en el Mundial menos pensado: en el tránsito de los 35 a los 36 años.
El húngaro Ferenc Puskas jugó su mejor Mundial a los 27 años.
El carioca Garrincha tocó el cielo en el Mundial de Chile 62: tenÃa 28 años.
Ronaldo -el Gordo, Luis Nazario de Lima- la descosió en Francia 1998, con 21 años, y fue goleador y campeón del mundo tres meses antes de cumplir 26, en Corea-Japón 2002.
Y, pavada de detalle, cuando gambeteó a todos los ingleses, Diego I de Villa Fiorito andaba por los 25 años y 7 meses.
El que pasó por Qatar no fue cualquier Messi: fue un Messi sintonizado a tope con la estructura de una Selección que no lo obligó a sacar conejos de la galera a la carta.
Un Messi clarividente, solidario, motivado, goleador, pasador de bolas imposibles y, ya es un hecho, en el colmo del desiderátum hoy anda por las vida con la Copa del Mundo en las manos.
El Messi otoñal devino más primaveral que nunca.
La joven cantante llega a la ciudad con un show que promete emoción, folklore y una conexión íntima con el público. La presentación genera gran expectativa y las entradas disponibles son limitadas.
Un programa televisivo la convirtió en un destino emblemático, alterando su historia y transformando su enclave natural en un lugar de interés para turistas del mundo entero
En la previa de la cuarta Marcha Federal Universitaria, Ricardo Gelpi habló con Infobae al Amanecer y detalló cifras, causas y consecuencias del recorte presupuestario y expresó su inquietud por la "fuga" de personal académico. "Podemos seguir trabajando unos meses más, no años", alertó
Comentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.