Viernes
3 de Abril de 2026
22 de junio de 2025
Bruselas convocó una reunión urgente de cancilleres, mientras distintas vocerías en todo el mundo alertaron sobre el riesgo de una guerra regional
El ataque estadounidense marcó una nueva etapa en el conflicto. Bombarderos B-2 lanzaron municiones antibúnker sobre la planta subterránea de Fordow, mientras submarinos dispararon una treintena de misiles Tomahawk contra los sitios de Natanz e Isfahán. Según el Pentágono, el objetivo fue desmantelar la infraestructura nuclear de la República Islámica.
La Agencia Internacional de EnergÃa Atómica (OIEA) indicó que, hasta el momento, no se han registrado aumentos de radiación fuera de los sitios afectados. Sin embargo, el organismo advirtió previamente sobre la falta de transparencia por parte de Teherán, aunque no ha encontrado pruebas concluyentes de un programa nuclear con fines militares.La Alta Representante de PolÃtica Exterior de la UE, Kaja Kallas, convocó de urgencia para este lunes a los ministros de Exteriores de los 27 paÃses del bloque. “Insto a todas las partes a dar un paso atrás y abstenerse de agravar aún más la situaciónâ€, escribió en X. Advirtió que el desarrollo de un arma nuclear por parte de Irán “serÃa una amenaza para la seguridad internacionalâ€.El primer ministro británico, Keir Starmer, respaldó la operación de Estados Unidos, al afirmar que busca “paliar la amenaza†del desarrollo nuclear iranÃ. “Irán no puede ser autorizado a construir un arma nuclearâ€, señaló, aunque también instó a la desescalada y a una solución diplomática.
Desde España, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, declaró que “la solución militar no traerá la paz†y reclamó el retorno a las negociaciones. “Llamamos a todas las partes a la desescaladaâ€, sostuvo en declaraciones a TVE.Arabia Saudita, por su parte, expresó su “gran preocupación†por el ataque estadounidense a instalaciones iranÃes, mientras que Omán, mediador habitual entre Teherán y Washington, pidió “una desescalada inmediataâ€. El gobierno iraquà también condenó los bombardeos y advirtió que “las soluciones militares no pueden sustituir al diálogoâ€.
La ofensiva estadounidense se produjo mientras Irán y EEUU mantenÃan contactos indirectos sobre el futuro de su programa nuclear, bajo sospechas de que Teherán podrÃa estar avanzando hacia el desarrollo de un arma atómica, algo que el régimen iranà ha negado reiteradamente.