Lunes
6 de Abril de 2026
25 de marzo de 2024
Nélida “Coca” Vaglio se manifestó por primera vez desde el asesinato de su exesposo en 1973. “Ayer pasé un día terrible”, aseguró
José Ignacio Rucci fue asesinado el 25 de septiembre de 1973, en un operativo de la organización guerrillera Montoneros que los medios denominaron “Operación Traviataâ€. Nélida “Coca†Vaglio, viuda del entonces secretario general de la CGT, rompió el silencio este lunes, a 50 años de aquel hecho trágico, para pronunciarse sobre los actos que se realizaron ayer para recordar el inicio del último golpe militar.
“TenÃa muchas ganas de hablar porque ayer pasé un dÃa terrible. Nunca pude entender por qué se borró la mitad de la historia. Porque en este paÃs se cuenta la historia según la idea polÃtica que tenga. Yo tengo 94 años y gracias a Dios una buena memoria y yo vivà el terrorismo, yo lo vivà en carne propiaâ€, manifestó “Coca†Rucci en comunicación con radio Mitre.
En ese sentido, recordó: “VivÃa escapando, no sabÃa de qué, hasta que llegó el fatal 25 de septiembre, cuando mataron a José y seguà viviendo terriblemente con miedo, con terror. Quiero saber por qué se olvidan de esa parte de la historia, yo lo cuento porque lo vivà en carne propia, a mà no me lo contó nadieâ€.
“Ayer se festejó el dÃa de la memoria, la verdad y la justicia, para mà incompleta; no cuentan la verdad. Yo solo sé lo que vivÃ, lo que sufrà y lo que sigo sufriendo, lo que llevo en el alma hace más de 50 años. Miraba la televisión y escuchaba las fanfarronadas que decÃan, las pavadas que decÃan. Porque era un dÃa para manifestarse, sÃ, pero en silencio, porque eso lo sufrimos todos, no una parte, todos. Lástima que se olvidan de lo anterior, lo anterior los que lo han querido borrar. Y eso no se puede borrar, yo no lo puedo borrar“, agregó.
El 25 de septiembre de 1973, al mediodÃa, un grupo comando asesinó a Rucci cuando salÃa de su casa de calle Avellaneda 2953 en el barrio porteño de Flores. El cadáver del lÃder sindical tenÃa 23 impactos de bala. El crimen trajo consecuencias polÃticas, ya que a partir de allà se concretó la ruptura de la cúpula de Montoneros con el entonces presidente Juan Domingo Perón.
La viuda de José Ignacio Rucci apuntó directamente contra Montoneros. “Acá vivimos el terrorismo, aquà no eran montoneros, aquà eran asesinos montoneros. No tenemos que olvidarnos que aquà hubo militares, existieron los militares, existieron los terroristas montoneros, esos todos asesinos, todos fueron asesinosâ€, sostuvo.
Además, confirmó la estrecha relación que mantuvo su ex esposo con Perón, al revelar un diálogo que mantuvo con el lÃder polÃtico tras la muerte de Rucci. “Lo querÃa como un hijo, sÃ, tanto es asà que me dijo a mÃ, ‘me cortaron las piernas, me cortaron las piernas’ y yo pregunté por qué, e Isabel me contestó, ‘por leal señora, por leal’â€, compartió Vaglio.
“Al poco tiempo de asumir en la CGT empezaron con las amenazas, no solamente lo amenazaban a él de muerte, sino que nos amenazaban a nosotros también, a mis hijos y a mÃ, yo tenÃa que escapar vuelta a vuelta, de casa en casa, escapando con los chicos y con el pajarito. Eso lo vivà en carne propia y todavÃa lo llevo en el alma. Por eso me duele enormemente que en este paÃs se olvide la mitad de la historia, que no se cuente las cosas como fueron, que se acuerden solamente de una parteâ€, expresó.
En referencia al asesinato de su esposo, “Coca†Rucci repasó los momentos previos y el hecho en puntual. “Lo recuerdo terriblemente, yo creo que me salvé porque no era mi destino, yo creo mucho en el destino. Me salvó una llamada del teléfono de una amiga. Yo siempre acompañaba a José hasta la puerta y si hubiera escuchado los tiros como escuché, hubiera salido corriendo para la calle. Pero esta amiga no cortaba y José me hacÃa señas de que se iba, hasta que me dio un beso y salió. Y ahà escuché los tiros y largué el teléfono y tuve un desmayo, un bajón y me agarraron entre mi hermano y un muchacho que estaba haciendo unos arreglosâ€.
“Me acuerdo de que empezó a caer gente y yo, qué sé yo, estaba en otro lado. Hasta que en un momento dije, ¿qué, pero yo qué hago acá, tengo que estar en la CGT? Y me cambié y me fui para la CGT, lo vivà todo como, no sé, como un sueño. No podÃa creer, nunca pensé que hubiera asesinos, que hubiera gente que pudiera matar por matar, por tener ideas distintas, matar por matarâ€, añadió.
“Dios me ayudó dándome dos hermosos hijos, dos buenos hijos. Tengo ocho nietos, nueve bisnietos, todos lindos, sanos, Dios me premió de esa forma, pero el dolor que llevo en el alma no me lo sacan nadie y jamás no hablo ni con mis hijos. Pero ayer no pude aguantar porque escuchaba tantas pavadas que hablanâ€, agregó en su relato.
Y concluyó: “Los premiaron todavÃa dándoles puestos en el gobierno y están viviendo dignamente en el interior y en el exterior, llenos de plata. A mÃ, mi marido no me dejó plata, pero me dejó el orgullo de un apellido, que lo decimos con la frente alta. Yo no quedé millonaria, yo tuve que salir a trabajar con honor, con honor, salà a trabajar, pero digo el apellido con orgulloâ€.
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