Vientos de "guerra" entre peruanos e inmigrantes en Lima
Tras la llegada en los últimos años de 1,6 millones de venezolanos que escapan de la crisis de su país, se han suscitado polémicas en relación a hechos delictivos adjudicados a bandas de esa nacionalidad.�
Por Gonzalo Ruiz Tovar, desde Lima12-11-2023 | 16:33
Foto: AFP Amenazas de muerte lanzadas públicamente por delincuentes venezolanos y ultimátum dados en respuesta por organizaciones peruanas configuran un cuadro explosivo en Lima, ciudad azotada por el fantasma de la inseguridad.
“Si no hay pan para los venezolanos trabajadores, no habrá pan para los peruanos que apoyan la xenofobiaâ€, agregó el vocero del grupo, formado ante las cámaras por unos 15 encapuchados vestidos de negro que exhibÃan fusiles y otras armas sofisticadas.
Los Gallegos, grupo que al igual que Hermanos Sicarios, Hijos de Dios, DinastÃa Alayón y Cota 95 actúa bajo el paraguas del Tren de Aragua, una gran organización criminal venezolana que actúa en varios paÃses latinoamericanos, respondÃa asà a amenazas “xenófobasâ€.
Esas amenazas, lanzadas por organizaciones clandestinas de peruanos que se dicen hartas de la delincuencia llegada desde Venezuela, son a la vez una respuesta al margen de la ley frente a la explosión de delitos como la extorsión, el secuestro y el robo, atribuidos en buena parte a los inmigrantes.
A Perú llegaron en los últimos años cerca de 1,6 millones de venezolanos que escapan de la crisis de su paÃs. Aunque la mayorÃa se dedica a actividades lÃcitas, unos 150.000, según calcula el exministro del Interior y actual congresista Fernando Rospigliosi, son delincuentes.
Una de sus actividades más lucrativas es la extorsión. Las vÃctimas van desde empresarios medianos que tienen que pagar más de 10.000 dólares para evitar atentados contra sus vidas o propiedades, hasta mototaxistas o vendedores ambulantes a los que se aplica una cuota diaria de cinco soles (1,3 dólares).
Foto: archivo Agencia Andina La respuesta comenzó a llegar desde los sectores afectados: “Si van a hacer algo, que lo hagan; nosotros vamos a tener la valentÃa de botarlos a patadasâ€, dijo un dirigente comunal del cerro San Cosme, en La Victoria, que se presenta con la cara descubierta y el falso nombre de “Javier GarcÃaâ€.
“La advertencia es para todos los venezolanos; lamentablemente van a tener que pagar justos por pecadoresâ€, añadió “GarcÃa†en una reunión con mototaxistas de la que dio cuenta la prensa local.
AllÃ, en Gamarra, se centró mucha de la actividad de las bandas extranjeras y la situación es explosiva. En los últimos dÃas se produjeron batallas campales entre peruanos y venezolanos, con agresiones con palos, puños y patadas, y la situación parece ir en aumento.
Las respuestas del gobierno no convencen a los afectados. Tampoco las de la alcaldÃa de Lima, muy criticada por su supuesta falta de acción frente al fenómeno, a pesar de que el actual burgomaestre, Rafael López Aliaga, ganó el cargo con promesas de “delincuencia ceroâ€.
El gobierno central decretó estado de sitio en el centro de Lima y los distritos San Juan de Lurigancho, San MartÃn de Porres y Lince, pero la situación no varió. En cambio, empeoró en otros, como El Agustino, pues, según su gerente de seguridad, Jorge Nieves, se le quitó policÃas para reforzar las zonas en emergencia.
En 2016, el presidente Pedro Pablo Kuczynski les abrió las puertas a los venezolanos, en respuesta a su colega Nicolás Maduro, rival ideológico. Se les dieron entonces facilidades a los inmigrantes, como permisos de trabajo y flexibilidad en los trámites, lo que convirtió al paÃs en el segundo mayor receptor de venezolanos, solo superado por Colombia.
El convencimiento de que la mayorÃa de inmigrantes respeta las leyes choca con la presencia de la delincuencia de grupos minoritarios, como los congregados en el Tren de Aragua. La banda no solo se enseñoreó en Perú, sino que fortaleció tentáculos en Colombia, Chile y Ecuador y en menor medida en la Argentina, entre otros paÃses.
La medida fue dictada por las autoridades provinciales tras el endurecimiento del reclamo de los trabajadores nucleados en la Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza de Casinos (AMS), que llevaban adelante medidas de fuerza en reclamo de respuestas del Instituto de Lotería.
El acto se realizó en el Club AGP y contó con la presencia de autoridades, gremios y referentes del sector portuario. Es la primera vez que se otorgan estas habilitaciones a trabajadoras.
El sindicato STARPyH apuntó contra los responsables de la firma por incumplimientos del convenio, falta de registración adecuada y situaciones de maltrato. “No vamos a permitir que se vulneren derechos”, advirtieron.
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