Israel pretende imponer una difícil paz mientras insiste con la reforma judicial
El gobierno de� Netanyahu está en el más bajo punto de su popularidad en los últimos 13 años y los ministros tienen una desaprobación por encima de los 60 puntos.�
Por Ariadna Dacil Lanza16-04-2023 | 15:08
Protestas en Tel Aviv contra la reforma judicial. En medio de un desplome en su imagen, según las últimas encuestas, el primer ministro israelÃÂ, Benjamin Netanyahu, prometió actuar en "todos los frentes" para restaurar la "seguridad" en el paÃÂs tras una ola de violencia en Medio Oriente, mientras analistas advirtieron que no hay perspectivas de una desescalada si el gobierno insiste en su criticada reforma judicial y en las tensiones con los palestinos.
Si Israel celebrara elecciones ahora, el partido de Netanyahu, el Likud, obtendrÃÂa sólo 20 escaños en el parlamento (Knesset), en comparación con los 32 que ganó en noviembre, según una reciente encuesta de Canal 13 de Israel.
En tanto, en otro sondeo, en este caso de Canal 12 publicado la primera semana de abril y realizada antes de la crisis de seguridad actual, el 69% de los consultados le dio "una mala calificación" al gobierno y un 67% evaluó el desempeño de Netanyahu como "malo".
Los ministros tienen una desaprobación por encima de los 60 puntos. El único exceptuado es el despedido y reincorporado esta semana titular de la cartera de Defensa, Yoav Galant.
Sin embargo, estimó que no hay un escenario de elecciones en un futuro próximo.
"Puede ser una opción en 2024 porque uno de los lÃÂderes colonos (el ministro de Seguridad) Itamar Ben Gvir, amenaza irse cada dos dÃÂas, pero es poco probable que Netanyahu se arriesgue a ello. Mi proyección es que este gobierno va a pasar 2023 en el poder", consideró.
Los motivos del descontento
La cuestionada reforma judicial de Netanyahu -que en marzo pausó hasta las próximas sesiones parlamentarias tras las Pascuas judÃÂas que finalizaron el jueves-, asàcomo el despido de Galant por criticarla, fueron parte de los detonantes del descontento social.
Netanyahu y una desaprobación generalizada. Sin embargo, habrÃÂa otros factores a tomar en cuenta como "el deterioro de la situación de seguridad", dijo a esta agencia Ziv Stahl, directora ejecutiva de Yesh Din, una ONG israelàde derechos humanos que trabaja en los territorios palestinos ocupados.
A la vez que mencionó la incursión en Al Aqsa y los bombardeos, estimó que desde el gobierno "están legitimando los ataques de los colonos y alentando la violencia de los soldados contra los palestinos, dándoles una especie de impunidad, ya que no serán acusados ni llevados a juicio por eso".
La caracterización del gobierno y la presencia de lÃÂderes colonos -en tanto garantes para sostener la coalición- está en debate entre los especialistas.
Hofnung definió al gobierno como "el más derechista en la historia de Israel" y consideró que "el poder otorgado a los partidos de colonos no tiene precedentes, ya que cuentan con poder de veto. Si abandonan el gobierno, el reloj empieza a correr a nuevas elecciones".
En tanto, el sociólogo y docente de la Universidad Ben Gurion de Israel Lev Grinberg estimó que "no es algo extraordinario que haya ministros que son colonos" y ubicó el "problema" en "la identidad polÃÂtica de los partidos que componen el gobierno y su proyecto polÃÂtico antidemocrático".
Los colonos manejan ministerios claves como el de Finanzas y el de Seguridad, y continúan viviendo en territorios palestinos ocupados, donde han impulsado por ejemplo movilizaciones para que el estado les permita ampliar las colonias.
Esto instala la pregunta acerca de la legitimidad de sus acciones y que, según Stahl, tienen que ver con promover "activamente" la violencia, con "los acuerdos y los fondos que consiguieron para promover la expansión de los asentamientos".
En cambio, para el docente "la presencia de colonos en el gobierno no es que legitime, a los ojos de muchos israelÃÂes, la idea de una anexión de los asentamientos, pero mientras esta coalición siga en el poder, significa que habrá más presupuesto y más construcción en Cisjordania. Es decir, las colonias van a ser más fuertes".
El oficialismo derogó el mes pasado la Ley de Desconexión impulsada hace 18 años por el entonces primer ministro Ariel Sharon, que dispuso la evacuación de cuatro colonias en Cisjordania.
Grinberg evaluó que "expandir los asentamientos, desplazando a los palestinos, significa más violencia y represión".
Según el autor del libro "PolÃÂtica y violencia en Israel/Palestina", para esa expansión "necesitan limitar la capacidad del poder judicial de proteger a los palestinos, y a los ciudadanos judÃÂos que están en contra de esas polÃÂticas".
Para la activista, la reforma judicial busca menguar el poder de la corte suprema, "que es básicamente el último recurso para los palestinos", quienes sienten que "no hay voluntad de proteger sus derechos. Lo único que les queda es recurrir a la violencia. No estoy apoyando eso. Digo que se sienten muy frustrados, asustados, porque sienten que no hay nadie a quien dirigirse".
En tanto, Hofnung afirmó que "obviamente las polÃÂticas del gobierno actual están tensando las relaciones con los palestinos" y estas ya han "provocado mucha más violencia que antes".
"Sospecho que la violencia continuará", dijo.
Grinberg hizo extensiva las criticas al anterior gobierno (2021-2022) porque "hicieron las mismas polÃÂticas represivas a los palestinos".
"La oposición pone el foco en Netanyahu y su personalidad corrupta porque no existe un proyecto polÃÂtico alternativo", aseveró.
La medida fue dictada por las autoridades provinciales tras el endurecimiento del reclamo de los trabajadores nucleados en la Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza de Casinos (AMS), que llevaban adelante medidas de fuerza en reclamo de respuestas del Instituto de Lotería.
El acto se realizó en el Club AGP y contó con la presencia de autoridades, gremios y referentes del sector portuario. Es la primera vez que se otorgan estas habilitaciones a trabajadoras.
El sindicato STARPyH apuntó contra los responsables de la firma por incumplimientos del convenio, falta de registración adecuada y situaciones de maltrato. “No vamos a permitir que se vulneren derechos”, advirtieron.